"Argentina y Chile: reflexiones desde la COP4 de Escazú"
- Bárbara Astudillo Delgado & Johana Itati Brida

- 8 may
- 3 min de lectura
Colabora: Bárbara Astudillo Delgado (Fundación Protege Los Molles Chile)
Johana Itati Brida (Asambleas por el Agua de Mendoza Argentina).
Artículo realizado en colaboración con referentes y organizaciones socioambientales de Argentina y Chile participantes de la COP4 del Acuerdo de Escazú.

Entre el 20 y el 24 de abril se desarrolló en Bahamas la cuarta Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú (COP4), un encuentro regional que reunió a representantes de gobiernos, organizaciones sociales, comunidades y especialistas de América Latina y el Caribe para dialogar sobre acceso a la información ambiental, participación ciudadana y protección de las personas involucradas en la defensa del ambiente.
La conferencia permitió intercambiar experiencias sobre los desafíos ambientales que atraviesan distintos territorios de la región. En esta oportunidad estaremos mencionado especialmente aquellos vinculados al cuidado del agua, la preservación de glaciares y cuencas hídricas, y la necesidad de fortalecer mecanismos de participación pública en la toma de decisiones ambientales.
Desde Argentina y Chile, representantes de organizaciones y espacios territoriales compartieron reflexiones sobre la importancia de promover instancias de diálogo, transparencia y cooperación regional frente a problemáticas ambientales que impactan tanto a las comunidades como a los ecosistemas.

Uno de los puntos destacados durante el encuentro fue la necesidad de avanzar hacia modelos de desarrollo sostenibles, capaces de integrar crecimiento económico, protección ambiental y bienestar social. En ese sentido, se remarcó el valor de construir espacios donde las comunidades puedan acceder a información clara, participar activamente y expresar sus perspectivas respecto de proyectos que puedan generar impactos ambientales. Asimismo, durante las distintas sesiones se abordaron experiencias relacionadas con la gestión de los recursos hídricos en contextos de crisis climática y escasez de agua, compartiendo entre ambos países.
La defensora ambiental chilena Bárbara Astudillo Delgado aportó una mirada vinculada a las transformaciones observadas en territorios afectados por problemáticas hídricas y destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre comunidades y organizaciones de la región para impulsar soluciones sostenibles y de largo plazo.
Sumando la participación de Johana Itati Brida, de Asambleas por el Agua de Mendoza, se centró en los desafíos vinculados al acceso a la información pública ambiental, la participación ciudadana en procesos de toma de decisiones y la gestión de los recursos hídricos en contextos de crisis climática.
También se debatieron herramientas orientadas a mejorar la transparencia ambiental y el acceso público a la información, incluyendo mecanismos que permitan un mayor monitoreo ciudadano y una participación más amplia en asuntos ambientales, promoviendo espacios inclusivos de participación, considerando la diversidad de comunidades y realidades presentes en América Latina y el Caribe.

La importancia de proteger a quienes participan en la defensa ambiental:
Como ya mencionamos uno de los temas abordados durante la conferencia fue la necesidad de fortalecer la protección de las personas y comunidades que participan activamente en temas ambientales y en la promoción del acceso al agua, la información y la participación ciudadana.
El Acuerdo de Escazú establece principios vinculados al acceso a la información pública ambiental, la participación ciudadana y el acceso a la justicia en asuntos ambientales, promoviendo además entornos seguros y adecuados para quienes trabajan y participan en estos temas.
Argentina ratificó el acuerdo mediante la Ley Nº 27.566 vigente desde 2021, incorporando estos principios a su marco jurídico nacional y reafirmando su compromiso con la transparencia ambiental y la participación pública.
Chile ratificó oficialmente el Acuerdo de Escazú en 2022 (Decreto N° 209), fortaleciendo una agenda regional orientada a la cooperación, la democracia ambiental y la construcción de mecanismos de diálogo entre comunidades, instituciones y distintos sectores de la sociedad.

La COP4 dejó en evidencia una vez mas el valor del encuentro entre territorios, saberes y experiencias diversas de América Latina, donde el agua y el ambiente aparecen como puntos de unión y también de preocupación compartida. Más allá de los debates técnicos, emergió con fuerza la necesidad de sostener estos espacios donde las voces sean escuchadas y se construyan miradas comunes frente a realidades ambientales cada vez mas complejas.
La certeza que el Acuerdo de Escazú aún tiene un camino importante por correr en su implementación, especialmente en su llegada efectiva a los territorios y a la vida cotidiana de las comunidades es clave para entender el mundo atravesado por transformaciones ambientales profundas, las intervenciones coincidieron en una idea que atraviesa todas las fronteras: el cuidado del agua y de los bienes comunes no es solo un desafío técnico o político, sino también una responsabilidad compartida que interpela a la forma en que habitamos y pensamos el futuro #PorUnMundoMejor.



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